ALBÁTICA surge de la de la derivación de la palabra Albá, como continuidad de nuestra casa y nuestros orígenes trasladados a Zaragoza.
Venimos de un pueblecito del Pirineo Aragonés llamado Sahún, donde se puede apreciar la constante presencia del Albá en todos sus alrededores. Albá significa Abedul en Patués, lengua autóctona del valle. En muchas localidades, las casas de las familias tienen un nombre, y el de nuestra casa es Casa Albá, de ahí el nombre de la empresa familiar, que fue Frutas Albá.