Recipiente hermético rectangular fabricado en vidrio sódico-cálcico con componentes naturales, por lo que es ecológico y reciclable. Está libre de BPA y no contiene ningún producto dañino para el medio ambiente.
El vidrio sódico-cálcico, a diferencia del vidrio general, tiene mucha más resistencia al calor, a los arañazos y a los golpes hasta tal punto que está considerado de 3 a 5 veces más resistente que otros tipos de vidrio.
Diseñado para ser perfectamente hermético y a prueba de fugas gracias a la junta de sellado de silicona extraíble que se encuentra en la tapa, lo que garantiza que los alimentos se mantengan frescos y crujientes durante más tiempo.


















